¿Cómo te quieres ver dentro de 10, 20 o 30 años? ¿Con dolores, dependiente de medicinas, incapacitado, siendo una carga para los demás, enfermo(a)  triste y deprimido, o bien,  verte saludable y feliz, tranquilo y poder ser una ayuda para tu familia.

El mundo está enfermando.  Y enfermos de toda índole están a nuestro alrededor, afectando a familiares y amigos o a nosotros mismos. Ya hasta es común que los niños están padeciendo enfermedades como diabetes, insuficiencia renal o cáncer.

Es triste decirlo pero según las estadísticas mundiales casi el 98% de muertes son prematuras y la gran mayoría por enfermedades.   Siendo la muerte natural en una buena vejez algo muy raro en nuestro días.

Pero la gran pregunta es ¿por qué?   

Y la respuesta es muy sencilla, Cada uno de nosotros, con muy raras excepciones, cuando nacemos recibimos el bello regalo de la salud y en nuestra infancia por nuestra misma inmadurez no le damos el valor a este  maravilloso regalo, y un problema grande es que desde pequeños hemos sido acostumbrados a malos hábitos y nosotros y nuestros padres hemos sido bombardeados y han manipulado nuestra mente a través de la publicidad y el engaño por personas que queriendo obtener ganancias comerciales no les ha importado bajar las normas de calidad e inventar miles de productos que si bien tendrán un pequeño porcentaje de alimento el resto es puro químico, haciendo grande estragos en la salud de las personas grandes y pequeños, y comenzamos a formar hábitos dañinos y tratamos nuestro cuerpo como si fuera eterno.

 Y esta tendencia se ha incrementado durante los últimos años en forma sorprendente y así también se ha incrementado las enfermedades y el temible cáncer.

El cuerpo humano también como todo en este mundo está regido por leyes naturales y si se vive en obediencia a esas leyes, entonces, ese organismo tendrá las condiciones adecuadas para funcionar bien y la persona gozará de una Vida Saludable.

Ya casi nadie toma en cuenta las leyes naturales de la salud, al contrario casi la mayoría vivimos en contra de esas leyes haciendo justamente lo contrario sólo para satisfacer nuestros apetitos y nuestras,”comodidades”.

Si estas leyes naturales,  las desobedecemos o si las ignoramos,  el cuerpo comenzará a reclamar por medio de disturbios digestivos pasajeros, algún tipo de malestares, o simples dolores de cabeza, etc., entonces si inmediatamente le ponemos atención a estos reclamos o síntomas y corregimos la causa que lo provoca,  volverá a funcionar normalmente,  pero si persistimos en llevar un estilo de vida desobedeciendo las leyes naturales de la salud pueden sobrevenir las enfermedades peligrosas o tan grandes que dañen totalmente algún órgano y sea imposible o casi imposible la recuperación.

Pero qué podemos hacer nosotros?

Primero debemos despertar y meditar sobre las malas costumbres y hábitos que tenemos tanto en el comer y el beber  y con nuestro estilo de vida,  y segundo y lo más importante es tomar nuestra decisión para dejar esas costumbres y cambiarlos ahora por buenos hábitos y un estilo de vida saludable.

Acuérdate del verso que dice: ” todo lo que el hombre siembra, eso también cosechará”;

Y esto no sólo se refiere al bien que hacemos sino también a como tratamos a nuestro propio cuerpo, así como si lo cuidamos o lo descuidamos, así serán las consecuencias en el futuro ya sea con salud o enfermedad;  y todo dependerá de la decisión que tomes para llevar o no un estilo de vida saludable y tener como recompensa  el bienestar o el malestar de tu vida, según tu decisión

Para lograr esto debes empezar a cambiar tus malos hábitos; lo puedes ir haciendo poco a poco y no dejarte vencer por la publicidad, por la sociedad,  no te dejes engañar.  Ten tu propia individualidad y nadie puede obligarte a hacer algo que sea dañino para ti.

”Tú vales mucho, Tú mereces salud, trabaja en ello.”

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El riesgo de padecer depresión aumenta en términos relativos un 41% en los fumadores, frente a quienes no lo son. Lo avala una investigación realizada sobre 8. 556 participantes por científicos de la Universidad de Navarra, en colaboración con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Harvard School of Public Health (EE.UU. ), que demuestra de forma pionera la relación directa entre consumo de tabaco y esta enfermedad.

El trabajo, cuya primera autora es la profesora Almudena Sánchez-Villegas, se ha realizado durante seis años en profesionales universitarios con una edad media de 42 años.
“A lo largo del seguimiento, 190 participantes que inicialmente no presentaban depresión fueron diagnosticados de ésta por su médico.
Además, 65 personas sin diagnóstico aseguraron tomar antidepresivos durante ese periodo”, indica Miguel Angel Martínez-González, director del trabajo y catedrático del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública.
Predisposición genética y ambiental
Entre los mecanismos que aclaran esta asociación, propone “una predisposición genética y/o ambiental, que aumentaría la probabilidad de mantener el hábito tabáquico y sufrir un trastorno depresivo de forma independiente”, según informó la Universidad de Navarra.
Asimismo, el informe señala que los que han dejado el tabaco hace más de una década tienen menos posibilidades de desarrollar esta dolencia que quienes nunca lo han consumido.
Por otra parte, los investigadores constataron que a medida que se incrementaba la intensidad del hábito tabáquico disminuía el nivel de actividad física durante el tiempo libre.

CRÒNICA:

Señora de 67 años de edad, fumadora, que sufre afección cardíaca, por lo que es llevada a un centro asistencial público donde es atendida por médica que le diagnostica ‘mal estado clínico general’. Le aplica isordil sublingual y le prescribe analgésicos. Como requería hospitalización, por no estar al día en los pagos la entidad de previsión a la cual se encontraba afiliada la paciente, decide remitirla a otra clínica, pero fallece en el trayecto 10 minutos más tarde como consecuencia de una ‘fibrilación ventricular’. 
El órgano judicial contencioso administrativo expresó que desconocía el grado de dolencia de la afectada por lo que ignoraba, por falta de conocimientos médico-científicos, si en el evento de haberse hospitalizado hubiese sobrevivido, pero al negársele la oportunidad de la hospitalización para saber qué tratamiento debía suministrársele, perdió la oportunidad que tenía de recuperar su salud. 
Hombre de 66 años que cae de una altura aproximada de tres metros que le ocasiona trauma en cadera; es ingresado al servicio de urgencias en las primeras horas de la mañana, consciente, orientado y con dificultad para respirar; esa misma mañana es remitido a Ortopedia que ordena traslado ‘a quirúrgica con pedimento instrumental’; se le instala tracción esquelética, se le practica electrocardiograma y se ordenan pruebas de rayos X. Ingresa a cirugía 15 días después a las 8 y 35 de la mañana; a las 11:35 a.m. paciente que no sale de paro y fallece. Causa: Insuficiencia respiratoria aguda trombo embolismo pulmonar fractura fémur izquierdo. 
El anestesiólogo, quien le aplica al paciente anestesia en dos días consecutivos, aludió a la demora en la programación de la cirugía, pues el hospital no contaba con material para realizar tal tipo de procedimientos dentro de las 24 ó 48 horas siguientes para evitar complicaciones. Los familiares son los que deben comprar el instrumental y lo llevan al hospital, lo que se toma varios días. En la semana siguiente el cirujano pidió la cirugía -quien también había pedido a los parientes ‘material de osteosíntesis’-, la que no pudo realizarse por un paro laboral que duró una semana. El mismo cirujano indicó, así mismo, que a la semana de estar hospitalizado el paciente coincidió un Congreso Nacional de Anestesia, razón por la cual no hubo programación quirúrgica por cuanto los anestesiólogos se hallaban en el congreso. El paciente no se pudo operar en la mañana del 17 de agosto, día en que fue anestesiado por primera vez, por cuanto el material de osteosíntesis no apareció en el quirófano, por lo que la cirugía se programó nuevamente para el día siguiente, la que se desarrolló sin ninguna dificultad, pues la complicación severa se presentó en el postoperatorio inmediato. 
No se probó que el doble procedimiento anestésico hubiese sido el causante de las complicaciones que por falta de oxigenación se presentaron durante el acto quirúrgico, pero sí se dedujo que el reposo absoluto por 15 días a que estuvo sometido el paciente se convirtió en un agravante que podía hacer ‘complicación de un trombo embolismo pulmonar que termina en un edema de pulmón’. La muerte del paciente, se concluyó, obedeció a la demora en la práctica de la cirugía, sin que el hospital hubiese demostrado actividad alguna tendiente a aminorar, evitar o prevenir riesgos. La falla del servicio médico asistencial le restó al paciente oportunidades de sobrevivir o de curarse. 
La responsabilidad en la prestación de servicios médico-asistenciales se ubica en tres elementos esenciales que han caracterizado el sistema de responsabilidad estatal por falla en el servicio: Una acción u omisión, un daño, y una relación de causalidad entre aquélla y éste, vale decir, que el estropicio se dé como consecuencia necesaria del primer elemento. 
Si no es posible acreditar (carga de la prueba) el nexo de causalidad entre la actividad médica y el daño que le sobreviene al paciente, y existe probabilidad de que ese daño no se hubiera producido de haberse actuado debidamente, entiende la doctrina y la jurisprudencia que se privó al paciente de la oportunidad de sobrevivir, o de recuperar su salud. 
“CHABAS ha hecho una reciente recapitulación del estado de la cuestión en este punto, poniendo, junto a ejemplos extraídos de la responsabilidad médica…como los siguientes: un abogado, por negligencia no comparece en un recurso y pierde para su cliente las oportunidades que éste tenía de ganar el juicio; un automovilista, al causar lesiones por su culpa a una joven, le hace perder la ocasión que ésta tenía de participar en unas pruebas para la selección de azafatas…’En el terreno de la Medicina el autor cita el caso de una sentencia francesa. Una mujer sufría hemorragia de matriz. El médico consultado no diagnostica un cáncer, a pesar de datos clínicos bastante claros. Cuando la paciente, por fin, consulta a un especialista, es demasiado tarde; el cáncer de útero ha llegado a su estado final y la enferma muere. No se puede decir que el primer médico haya matado a la enferma. Podría, incluso tratada a tiempo, haber muerto igualmente. Si se considera que el perjuicio es la muerte, no se puede decir que la culpa del médico haya sido una condición sine qua non de la muerte. Pero si se observa que la paciente ha perdido ocasiones de sobrevivir, la culpa médica ha hecho perder esas ocasiones…’ (Ricardo de Ángel Yaguez, citado en sentencias por el H. Consejo de Estado).

Adicción a internet.

Publicado: marzo 23, 2011 en Uncategorized

Internet puede definirse como una red de redes de ordenadores que comparten datos y recursos. Existe una conexión de redes a nivel mundial que permite a los ordenadores (y a las personas) comunicarse entre sí en cualquier parte del mundo. Esto nos permite tener acceso a información y personas que de otra forma no sería posible.

El abaratamiento de los costes de conexión, las mejoras tecnológicas y la llegada masiva de los ordenadores personales a los hogares, está produciendo un crecimiento exponencial de los usuarios y que Internet pase de ser solo una herramienta de investigación en las Universidades y servicios de defensa, a convertirse en un instrumento imprescindible para ocio y negocio.

Pero Internet es mucho más que un divertimento, para algunas personas se convierte en el medio alrededor del cual gira buena parte de sus vidas. Desde el punto de vista de la comunicación permite crear grupos, asociaciones y comunidades virtuales con un objetivo o interés en común que solo es posible en este medio que elimina las distancias geográficas. A esto es a lo que se llama globalización.

Para ello, Internet cuenta con multitud de herramientas y aplicaciones que permiten al usuario interaccionar con la máquina y con los otros. Estas son las más utilizadas (Esebbag y Martínez, 1998):

* Los navegadores web: Cuando se accede a una página de la World Wide Web (WWW, la telaraña mundial) mediante algún navegador tenemos acceso a un documento de hipertexto. El hipertexto es lo que nos permite saltar de una página a otra de nuestro interés simplemente pulsando en un vínculo resaltado. Esto facilita la navegación.
El contenido de una página web puede ser de cualquier tipo, incluyendo imágenes, sonidos, videos y texto escrito. Para localizar una información existen los llamados motores de búsqueda (p. Ej. Yahoo!) que examinan millones de direcciones en pocos segundos. Estoy hace posible que podamos encontrar lo que buscamos con solo introducir la palabra clave relacionada.

* Internet Relay Chat (IRC): Los canales IRC permiten mantener conversaciones con otros usuarios. Las salas de chat se estructuran habitualmente según el tema que están tratando, el usuario solo tiene que pulsar en el tema de su interés para unirse a la conversación (p. Ej. Fútbol o Sexo). A las salas de chat se puede acceder desde un programa cliente (p. Ej. MIRC) o desde alguna página web que tenga este servicio. En las salas de chat aparecen los apodos (“nicks”) de los usuarios que están conectados, permitiéndose enviar mensajes o mantener conversaciones privadas con solo pulsar sobre su nombre.

  • El correo electrónico: Es quizá la herramienta más utilizada. Sirve para enviar mensajes con varias ventajas: rapidez, economía, fiabilidad y comodidad. Las listas de correo o grupos de noticias son grupos de gente interesadas en un mismo tema que comparte artículos, noticias e ideas por esta vía. Los foros de debate mundiales (p. Ej. USENET) acogen grupos de discusión en los que cualquiera puede expresar sus opiniones.
  • Transferencia de ficheros: Mediante el protocolo FTP se permite acceder a ficheros en ordenadores conectados de todo el mundo, lo que permite conseguir imágenes, programas informáticos gratuitos o artículos científicos y grabarlos en nuestro ordenador.

 

Otra aplicación que usa Internet son los canales MUD (Multi Users Dungeons), una evolución del clásico juego de rol “Dungeons and dragons” (Dragones y mazmorras) en los que los jugadores crean un personaje virtual que va evolucionando en función de lo sus decisiones en el trascurso de una historia (Morahan-Martin y Schumacker, 1997).

El diseño de estas aplicaciones e Internet en sí permiten el anonimato en las interacciones, lo cual hace que la comunicación por vía electrónica tenga una características que la diferencian de la que se puede dar en la vida real: la desinhibición (Greenfield, 1999b): Consiste en una pérdida del pudor y del miedo a expresarse libremente, lo cual provee a la persona de un sentimiento de protección y libertad al mismo tiempo.

Internet es una herramienta a la que se le atribuyen innumerables ventajas para la educación, el comercio el entretenimiento y en ultima instancia para el desarrollo del individuo. La participación en grupos virtuales nos permite interaccionar con gente con nuestros propios intereses donde sea que estén ubicados físicamente. En un estudios con estos grupos de discusión McKenna y Bargh (1998) encontraron que este medio permitía a aquellos con personalidades estigmatizadas (por razones de sexo o ideología) llegar a una gran autoaceptación que en última instancia conducía a revelar a sus familiares y amigos su identidad oculta. Esto hace que la pertenencia al grupo virtual se convierta en una parte importante de su identidad.

Sin embargo a Internet también se le atribuyen propiedades negativas. En el estudio de Kraut y cols. (1998) se llegó a la conclusión de que Internet contribuía a reducir el círculo social y afectaba al bienestar psicológico, desplazando la actividad social y reemplazando los lazos de unión fuertes por otros más débiles a la conclusión de que Internet contribuía a reducir el círculo social y afectaba al bienestar psicológico, desplazando la actividad social y reemplazando los lazos de unión fuertes por otros más débiles. Las amistades creadas en la red parecen ser más limitadas que las respaldadas por una proximidad física.

En los últimos años, la evidencia sobre consecuencias negativas relacionadas con el uso de Internet ha llevado a varios autores (Echeburúa y cols., 1998; Griffiths, 1997; Young, 1996) a proponer la existencia de un desorden de adicción a Internet similar a los problemas que aparecen con otras conductas adictivas (juego, sexo, trabajo, etc.).

ADICCIONES PSICOLÓGICAS (NO QUÍMICAS)

Para la gente el concepto de adicción incluye tomar drogas, la mayoría de las definiciones sobre lo que es una adicción se centran en el abuso de sustancias. Sin embargo hay un movimiento creciente de autores (Echeburúa, 1999; Griffiths, 1998) que encuentran una serie de conductas potencialmente adictivas, incluyendo muchos comportamientos que no implican el consumo de drogas. Estas adicciones no químicas incluirían conductas como el juego, el sexo, el trabajo o las compras (Echeburúa, 1999).

Durante siglos la gente se ha encontrado dependiente psicológica o físicamente a muchos comportamientos y sustancias. Esto no se debe a un mero interés, sino que ce a un mero interés, sino que consiste en un patrón de uso que puede llevar a un eventual impacto negativo en el funcionamiento, afectando al matrimonio, relaciones, trabajo, economía e incluso al estatus legal (Greenfield, 1999b).

Sin embargo, las adicciones psicológicas o no químicas no se encuentran incluidas como tales en el DSM – IV, en las que el término adicción se reserva para los trastornos producidos por el abuso de sustancias psicoactivas. En el DSM – IV (APA, 1994) las adicciones psicológicas vendrían incluidas en los trastornos del control de impulsos, tal como aparece el juego patológico.

Según Echeburúa y Corral (1994) cualquier conducta normal placentera es susceptible de convertirse en un comportamiento adictivo. Se podrían hacer usos anormales de una conducta en función de la intensidad, de la frecuencia o de la cantidad de dinero invertida y, en último termino, en función del grado de interferencia en las relaciones familiares, sociales y laborales de las personas implicadas. Los componentes fundamentales de los trastornos adictivos serían la pérdida de control y la dependencia.

Para Griffiths (1998) cualquier comportamiento que cumpla estos seis criterios será definido operacionalmenos será definido operacionalmente como adicción:

Saliencia: Se refiere a cuando una actividad particular se convierte en la más importante en la vida del individuo y domina sus pensamientos, sentimientos y conducta.

Modificación del humor: Experiencias subjetivas que la gente experimenta como consecuencia de implicarse en la actividad.

Tolerancia: Proceso por el cual se requiere incrementar la cantidad de una actividad particular para lograr los efectos anteriores.

Síndrome de abstinencia: Estados emocionales desagradables y/o efectos físicos que ocurren cuando una actividad particular es interrumpida o repentinamente reducida.

Conflicto: Se refiere a los conflictos que se desarrollan entre el adicto y aquellos que le rodean (conflicto interpersonal), conflictos con otras actividades (trabajo, vida social, intereses, aficiones), o dentro de los propios individuos ( conflicto intrapsíquico) que están involucrados con la actividad particular.

Recaída: Es la tendencia a volver los patrones tempranos de la actividad que vuelven a repetirse, restaurando los patrones más extremos de la adicción trando los patrones más extremos de la adicción tras muchos años de abstinencia o control.

Por lo tanto lo importante en la adicción no es la actividad concreta que genera la dependencia, sino la relación que se establece con ella. Es una relación negativa, incluso destructiva que el sujeto se muestra incapaz de controlar.

 LA ADICCIÓN A INTERNET

 

  

Definición

Con el desarrollo de Internet y su crecimiento exponencial han aparecido también los primeros casos de psicopatología relacionados con la red. El trastorno de dependencia de la red se ha conocido con muchos nombres: desorden de adicción a Internet –Internet Addiction Disorder (IAD)- (Goldberg, 1995), uso compulsivo de Internet (Morahan-Martin y Schumacker, 1997), o uso patológico de Internet – Pathological Internet Use (PIU)- (Young y Rodgers, 1998b).

La tarea de definir lo que es la adicción a Internet es algo que ya de partida nos supone un problema. Con lo ya expuesto en el apartado anterior podemos decir que el uso de Internet (como cualquier otro comportamiento) es susceptible de crear una adicción en función de la relación que el sujeto establezca con ese uso.que el sujeto establezca con ese uso.

Uno de los aspectos problemáticos es: ¿a qué se hacen adictos los adictos a Internet? ¿Es al contenido al que acceden o es al Internet en sí? Respecto a esto Pratarelli y cols. (1999), utilizan el término de adicción al ordenador/Internet, y la definen como un fenómeno o desorden putativo que depende tanto del medio como del mensaje, sin inclinarse a favor de ninguno.

Un ejemplo de la problemática lo encontramos en la relación entre adicción al sexo y adicción a Internet. Un individuo que fuese adicto a las páginas de contenido sexual, ¿sería un adicto al sexo, a Internet, o a ambos?. Guerricaecheverría y Echeburúa (1997) exponen un caso clínico de adicción a las líneas telefónicas de party line y eróticas, señalando que se trata de una variante de adicción al sexo. En este caso nos sería difícil de entender que existiera una adicción al teléfono en sí.

Por otro lado, Griffiths (1997) señala la existencia de lo que el llama “adicciones tecnológicas”, que se definen como adicciones no químicas que involucran la interacción hombre-máquina. Estas pueden ser pasivas (ce;quina. Estas pueden ser pasivas (como la televisión) o activas (como los juegos de ordenador o Internet). Esta sería una modalidad de las adicciones psicológicas o conductuales, que a su vez incluiría a la adicción a Internet.

Varios autores (Echeburúa, 1999; Griffiths 1998) han señalado que Internet podría ser, en al mayoría se los casos, solo un medio o “lugar” donde alimentar otras adicciones o trastornos (P. Ej. adicción al sexo, ludopatía o parafilias), aunque también señalan que existen casos de adicción a Internet por sí mismo.

Criterios diagnósticos

Al ser el propio Internet una herramienta cuya implantación masiva es posterior a la edición del DSM – IV, no es de extrañar que no aparezca referencia alguna a la Adicción a Internet en dicho manual. Este vacío es el que ha empujado a los investigadores a desarrollar sus propios instrumentos de diagnóstico.

La primera persona que estableció criterios diagnósticos para la adicción a Internet (algunos dicen que a modo de broma; Grohol, 1997) fue el psiquiatra Ivan Goldberg. Goldberg (1995) propone un conjunto de criterios para el diagnóstico del derios para el diagnóstico del desorden de adicción a Internet (IAD) basados en los criterios diagnósticos del abuso de sustancias:

Un patrón desadaptativo de uso de Internet, que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por tres o más de los items siguientes en algún momento de un periodo continuado de 12 meses:1) Tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes:

  • Una necesidad de incrementar notablemente la cantidad de tiempo en Internet para lograr satisfacción.
  • Notable disminución de los efectos con el uso continuado de la misma cantidad de tiempo en Internet.

2) Abstinencia, manifestado por cualquiera de los siguientes:

  1. El característico síndrome de abstinencia:
    • Cesación o reducción de un uso de Internet que ha sido grande y prolongado
    • Dos o más de los siguientes, desarrollados algunos días durante un mes antes:Agitación psicomotora Ansiedad
      Pensamientos obsesivos acerca de lo que estará sucediendo en Internet
      Fantasías o sueños a cerca de Internet
      Movimientos de tecleo voluntarios o involuntarios
      Los síntomas causan malestar o deterioro en el áreas social, laboral u otra área importante de funcionamiento.
  2. El uso de Internet o un servicio similar esta dirigido a aliviar o evitar los síntomas de la abstinencia.

3) Se accede a Internet con más frecuencia o por periodos más largos de lo que inicialmente se pretendía.

4) Deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el uso de Internet.

5) Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas al uso de Internet (P.Ej., comprando libros sobre Internet, probando nuevos navegadores, indagando proveedores de Internet, organizando fichero o descargando materiales).

6) Actividades sociales, ocupacionales o recreativas se dejan o reducen a causa del uso de Internet.

7) Internet se continúa usando Internet un pesar de saber que se tiene un persistente o recurrente problema físico, social, ocupacional o psicológico que parece ser causado o exacerbado por el uso de Internet (privación de sueño, dificultades maritales, llegar tarde a las citas por las mañanas, abandono de los deberes profesionales, o sentimientos de abandono de personas significativas). dono de personas significativas).

Young también ha utilizado una serie de criterios diagnósticos parecidos a estos en sus estudios preliminares (Young, 1996), basándose en los del abuso de sustancias del DSM – IV. Sin embargo, posteriormente (Young, 1996) propuso una serie de criterios adaptados de los criterios para Juego Patológico, por parecerles estos más semejantes a la naturaleza patológica del uso de Internet. Dichos criterios se estructuran en un breve cuestionario de ocho items:

  1. ¿Te sientes preocupado con Internet (pensamientos acerca de la última conexión o anticipas la próxima sesión)?
  2. ¿Sientes la necesidad de incrementar la cantidad de tiempo de uso de Internet para lograr la satisfacción?
  3. ¿Ha hecho repetidamente esfuerzos infructuosos para controlar, reducir. O detener el uso de Internet?
  4. ¿Se ha sentido inquieto, malhumorado, deprimido o irritable cuando ha intentado reducir o detener el uso de Internet?
  5. ¿Se queda más tiempo conectado de lo que inicialmente había pensado?
  6. ¿Ha perdido o puesto en peligro alguna relación significativa, trabajo, oportunidad educativa o profesional debido al uso de Internet?
  7. ¿Ha mentido a los miembros de su familia, terapeuta u otros para ocultar su grado de implicación con Internet?
  8. ¿Usa Internet como un medio de evadirse de los problemas o de aliviar un estado de ánimo disfórico?

De acuerdo con estos criterios, se considera adicto si responde afirmativamente a 5 o más de los items anteriores y los síntomas no pueden ser mejor explicados por un episodio maniaco.

Young (1999) señala que si bien esta escala da una medida de la adicción a Internet con la que se puede trabajar, es necesario un mayor estudio de su validez y utilidad clínica.

Uno de estos intentos de validar cuestionarios para el diagnóstico de la adicción a Internet se debe a David N. Greenfield. Greenfield (1999b) administró un cuestionario a cerca de 18000 sujetos que visitaban la página de ABCNEWS.com. Dicho cuestionario, el VAS (Virtual Addiction Survey) , examinaba el uso general y abuso de Internet. Como resultado de este estudio, Greenfield seña resultado de este estudio, Greenfield señala un conjunto preliminar de siete criterios para la identificación y predicción de la adicción a Internet:

  • Nº Total de horas que pasas conectado
  • Otras personas piensan que tienes un problema con Internet
  • Experimentar serias consecuencias relacionadas con el uso de Internet
  • Experimentar una intensa intimidad en la red
  • Mantener la cantidad de tiempo que se pasa conectado como un secreto
  • Edad (mas joven incrementa el riesgo de adicción)
  • No poder esperar para llegar al ordenador y conectarse

Aunque ha habido varios esfuerzos centrados en detectar la Adicción a Internet tomando como criterio el excesivo uso de la red, parece haber quedado claro que este no es un criterio válido para el diagnóstico. Muchos individuos, por razones de trabajo o estudios, deben pasar muchas horas conectados, delante del ordenador, pero eso no les convierte automáticamente en adictos.

Thompson (1996) señala que, para la mayoría de las personas que pasan mucho tiempo que, para la mayoría de las personas que pasan mucho tiempo conectados, lo que podría parecer una adicción no es sino el proceso de aprender lo máximo posible en poco tiempo. Griffiths (1998) analiza varios estudios referidos al uso excesivo de la red y concluye que en la mayoría de los casos esto es puramente sintomático.

Debemos por lo tanto centrarnos en la consecuencias negativas que tiene la dependencia de la red, en definitiva ¿qué es lo que lleva a una persona a buscar ayuda para terminar con su adicción a la red? ¿qué síntomas negativos experimenta? ¿qué disfunciones encuentra el adicto en su vida a causa de su uso de Internet?

 Efectos negativos

Uno de los aspectos que diferencian a una adicción psicológica de una adicción química es que la primera no tiene las terribles consecuencias físicas negativas que puede tener esta última. Aun así, en el caso de la adicción a Internet también se han señalado alguna consecuencia, sobre todo las derivadas de la privación de sueño (Young, 1999). La privación de sueño se produce por la inhabilidad del adicto a cortar la conexión, permaneciendo despierto hasta altas horas de la madrugada, lo cual pods horas de la madrugada, lo cual podría dar lugar a fatiga, debilitación del sistema inmunitario y un deterioro de la salud.

Es evidente que Internet está produciendo un rápido cambio en las costumbres y modos de vida de las personas, ya que en cierto sentido está modificando la forma en que nos relacionamos unos con otros. Kraut y cols. (1998) examinaron el impacto de Internet sobre 169 personas en 73 hogares, encontrando que un gran uso de Internet estaba asociado con un decremento en la comunicación con los miembros de la familia en el hogar, un decremento en el tamaño de su círculo social y un incremento en su depresión y soledad.

La relación entre un alto uso de Internet y el incremento en los niveles de depresión ha aparecido en varios estudios (Kraut y cols., 1998; Petrie y Gunn, 1998; Young y Rodgers, 1998b). Sin embargo, existe aún mucha controversia sobre si la depresión es la causa o el efecto de la adicción a Internet. Según Pratarelli y cols. (1999), se produce un ciclo en el que la soledad y la depresión alimentan el uso del ordenador/Internet, y esto lleva a una mayor soledad y depresión. Esto se explicaría por una conducta compensatoria según la cual la actividad de los usuarios se incrementa a medida que aumentan s se incrementa a medida que aumentan sus sentimiento de incomunicación.

El medio en el que se desenvuelve la adicción acarrea también una serie de cambios psicológicos negativos, consistentes en alteraciones del humor, ansiedad o impaciencia por la lentitud de las conexiones o por no encontrar lo que se busca o a quien se busca, estado de conciencia alterado (total focalización atencional), irritabilidad en caso de interrupción, incapacidad para salirse de la pantalla, etc. (Echeburúa, 1999).

Los problemas surgidos de la dependencia trascienden el ámbito de lo intrapersonal. Desde un punto de vista sistémico, los efectos negativos de la adicción se expresan en los ámbitos familiar, académico y profesional (Young, 1999). El adicto se aísla del entorno y no presta atención a otros aspectos de las obligaciones sociales (Echeburúa, 1999).

Es un hecho que Internet esta produciendo grandes cambios, pero también hay que señalar que para la mayoría de las personas Internet es una herramienta que trae grandes beneficios. La pregunta que debemos hacernos es: ¿cómo es posible que una tecnología que para la mayoría es beneficiosa se convierta en adictiva para algunos?

Mecanismos explicativos

El proceso por el cual una persona se convierte en adicto es siempre una interacción de factores relativos al objeto de la adicción, a las características de la persona que la hacen vulnerable y al entorno social. Los intentos de determinar las causas de la adicción a Internet deben de tener en cuenta que la conducta problema se desarrolla en un contexto virtual que no tiene por que seguir las leyes del mundo real.

Según Greenfield (1999) las cualidades de Internet que parecen contribuir al potencial de la adicción están relacionadas con la velocidad, accesibilidad e intensidad de la información a la que se tiene acceso, del mismo modo que la rapidez de absorción de una droga es directamente proporcional al potencial adictivo de la droga.

Desde mi punto de vista, la razón de que aparezcan adicciones a comportamientos que no son posibles fuera de la red (adicción a las líneas de chat o a los juegos MUD) tiene que vez con esa velocidad, accesibilidad e intensidad de la información. Las relaciones sociales son algo que resulta reforzante para la mayoría de las personas, sin embargo la mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas por embargo la mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas por el límite que impone la sociedad o nosotros mismos. En las salas de chat se rompen todas esas reglas, una persona puede dirigirse a otra, decir lo que se le antoje, sentirse escuchada… y dejar de hacerlo cuando le apetezca, sin represalias. Algo parecido ocurre en el caso del cibersexo.

Un ejemplo que ilustra esta evolución en la fuerza adictiva lo encontramos en el caso de la adicción a las party line y líneas eróticas (Guerricaecheverría y Echeburúa, 1997). Señalan varias características relativas al funcionamiento de estas líneas que facilitan la dependencia: disponibilidad ambiental, refuerzo inmediato, percepción de control y gran excitación emocional o sexual. Podemos ver que estas características no solo están presentes en el caso de Internet, sino que aparecen multiplicadas.

Otra característica que contribuye a la capacidad adictiva de la red es el anonimato de las transacciones electrónicas (Young y cols., 1999). Este anonimato contribuye a animar los actos desviados e incluso criminales como el visionado de imágenes obscenas o ilegales (p. Ej. Pedofilia), proveer un contexto virtual que permite a los tímidos interactuar en un contexto seguro, facilitar las infidelidades vía Internet las infidelidades vía Internet y permitir la creación de personalidades virtuales dependientes del estado de ánimo de la persona.

Según Young (1997) son varios los refuerzos y mecanismos psicológicos que llevan a la formación del hábito:

  1. Aplicaciones adictivas: Se encuentra que las aplicaciones que más poder adictivo tienen son las que permiten al usuario interaccionar con otros, como los chats y los MUDs. Al parecer, si hay algo que diferencia a los usuarios dependientes de los que no lo son es el tipo de aplicaciones que utilizan. Los usuarios no dependientes usan Internet para encontrar información y mantener relaciones preexistentes, mientras que los dependientes la usan para socializarse y conocer nueva gente, para implicarse en un grupo. De acuerdo con esto se determinan tres principales áreas de reforzamiento: apoyo social, realización sexual y creación de un personaje.
  2. Apoyo social: Los grupos se forman rápido en el ciberespacio. Las visitas continuadas a un determinado chat o MUD hacen que se establezca una intimidad con los demás miembros, alentada por la desinhibición que se muestra en la red. Esta desinhibición es consecuencia directa del anonimato que;n es consecuencia directa del anonimato que proporciona la comunicación mediada por ordenador. Estos grupos llenan la necesidad de apoyo que tenga la persona en situaciones estresantes de enfermedad, jubilación o divorcio.
  3. Satisfacción sexual: Hay multitud de chats que han sido diseñados para la interacción erótica, desde los más clásicos basados en texto a los más novedosos que incorporan video en tiempo real. Estas aplicaciones permiten al usuario elegir la fantasía sexual que le apetezca en el momento con solo pulsar un botón (desde la homosexualidad hasta las diversas parafilias). En estos lugares se sienten libres de ataduras por el anonimato y el sentimiento de practicar “sexo seguro”. Por otro lado las personas que se sienten poco atractivas físicamente se ven liberadas de este problema.
  4. Creación de personalidad ficticia: Internet permite crear un personalidad virtual modificando las propias características físicas que en el mundo real son inamovibles. Por ejemplo, un trabajador de la construcción de 40 años, casado y con sobrepeso, puede aparecer en la red como un joven millonario campeón de atletismo. Es unas forma de reinventarse a sí mismo, de cubrir necesidades psicológicas mo, de cubrir necesidades psicológicas previamente no afrontadas enmascarando la inseguridad interpersonal. Dos de estas necesidades psicológicas son la expresión de un rasgo de personalidad reprimido y los sentimientos de reconocimiento y poder.
  5. Personalidades reveladas: Internet puede ayudar a sacar a la luz aspectos de la personalidad que estaban ocultos o reprimidos, como puede ser la agresividad. Una vez sacados a la luz, se debe de aprender a incorporarlos a la propia personalidad y no limitar esos roles al ciberespacio.
  6. Reconocimiento y poder: Este es un elemento que se deriva de los juegos MUD, en los que se crea un personaje que va aumentando su poder a medida que consigue puntos, pudiendo llegar al liderato de otros jugadores subordinados.
    • Greenfield (1999b) encuentra varios sentimientos que experimentan los usuarios dependientes de Internet y que pueden llevar a la adicción:
    • Los adictos informan de una intensa intimidad cuando está conectados
    • Existe un sentimiento de desinhibición
    • Muchos adictos informan también de una pérdida de ataduras
    • Sentimientos de que el tiempo se detiene o que pasa muy rápido
    • Sentirse fuera de control cuando se está conectado

Puesto que hemos analizado las características de Internet que pueden llevar a la adicción, cabe preguntarse qué es lo que hace que algunas personas se conviertan en adictos y otros no. Hasta ahora parece haber quedado claro que Internet en la mayoría de los casos lo que hace es cubrir un déficit en la personalidad del adicto. Ya que Internet es eminentemente un instrumento de comunicación interpersonal, es en este ámbito donde el mundo virtual puede convertirse en un sustituto de la vida real para las personas con déficits en habilidades sociales, timidez o algún tipo de complejo.

Del mismo modo que un adicto a la heroína lo es a la sustancia y no a la jeringuilla, es lógico pensar que en este caso lo importante es el contenido, la necesidad que cubre en una persona. Según Echeburúa y cols. (1998) la red permite cubrir dos tipos de necesidades básicas: la estimulación solitaria (búsqueda de información, imágenes, sonido, juegos, etc.) y la búsqueda de interacción social.

Hay ciertas características de personalidad o estados emocionales que aumentan la vulnerabilidad psicológica a las adicciones. La vulnerabilidad psicológica hacia la adicción a Internet se expresa en los siguientes factores de riesgo (Echeburúa, 1999):

  • Déficits de personalidad: introversión acusada, baja autoestima y nivel alto de búsqueda de sensaciones.
  • Déficits en las relaciones interpersonales: timidez y fobia social.
  • Déficits cognitivos: fantasía descontrolada, atención dispersa y tendencia a la distraibilidad.
  • Alteraciones psicopatológicas: Adicciones químicas o psicológicas presentes o pasadas. Depresión.

Young y Rodgers (1998a) administraron el cuestionario 16 PF a un grupo de personas auto – seleccionadas, encontrando puntuaciones altas en términos de confianza en sí mismos, pensamiento abstracto, disconformidad con las convenciones sociales, reactividad emocional hacia los otros y preferencia por las actividades solitarias. Las personas dependientes de Internet suelen ser susceptibles, vigilantes y privadas. Esta tendencia hacia la introversiótes y privadas. Esta tendencia hacia la introversión también fue encontrada por Petrie y Gunn (1998).

EVALUACIÓN DE LA ADICCIÓN A INTERNET 

El principal obstáculo que encontraremos para detectar la existencia del problema es la negación (Young, 1999; Greenfield, 1999a; Echeburúa, 1999). El paciente tiende a negar o minimizar su dependencia de la red, amparándose muchas veces en su utilidad. Por ello, no es fácil que el trastorno se haga evidente en una exploración inicial.

Del mismo modo que en otras adicciones como el alcohol y drogas o la comida compulsiva, se ha propuesto que existen una serie de disparadores y señales que son las que lanzan la conducta de “atracón” o “borrachera” en el adicto a Internet y que deben ser evaluados:

  • Aplicaciones: Lo normal es que el adicto use una aplicación específica que es la que actúa como disparador. En evaluador debe examinar sus pautas de uso en cada aplicación particular:
  • ¿Qué aplicaciones usa en Internet?
    ¿Cuántas horas por semana dedica a cada aplicación?
    or semana dedica a cada aplicación?
    ¿Cómo clasificaría las aplicaciones de la más a la menos importante?
    ¿Qué le parece mejor de cada aplicación?

    Si es difícil de saberlo se podría proporcionar un autorregistro para colocar al lado del ordenar para registrar su uso.

  • Emociones: Los adictos experimentan sensaciones placenteras cuando están conectados en contraste a como se sienten cuando están desconectados. Se deben detectar los dos extremos:
  • ¿Cómo se siente cuando está desconectado? Después debe determinarse si las respuestas están en un continuo de sentimientos negativos (solo, insatisfecho, inhibido, angustiado, frustrado o preocupado).
    ¿Cómo se siente cuando está usando Internet? Respuestas como excitado, feliz, desinhibido, atractivo, apoyado o deseado indican que Internet ha modificado el estado de ánimo del paciente.

  • Pensamientos: El pensamiento catastrófico provee de un mecanismo de escape psicológico para evitar los problemas reales o percibidos. Los adictos tiende más a menudo a anticipar los problemas.
  • Sucesos vitales: Una persona que no esté satisfecha con algún área de su vida puede usar el Internet como medio para evitar los problemas u olvidar el dolor, pero cuando se encuentre fuera de la red se dará cuenta de que nada ha cambiado. Es necesario evaluar si el adicto está usando Internet como medio para evitar una situación infeliz como una enfermedad, insatisfacción marital o laboral, desempleo, etc.

Uno de los primeros síntomas que son notados se refieren a la gran cantidad de tiempo que se pasa en actividades relacionadas con Internet. En la evaluación debe determinarse si el incremento del uso de Internet es algo normal por ser esta una herramienta nueva que causa una inicial fascinación, o por el contrario se ha convertido en una adicción. En esto es importante el tiempo que hace que se inició el problema.

Las diversas modalidades en que puede presentarse la adicción a Internet deben ser también objeto de análisis. Las diferentes clasificaciones que se han propuesto se basan en dos características: la aplicación que se utiliza y el tipo de contenidos al que se accede. Veremos más adelante que esto no clarifica mucho las cosas, ya que algunas de estas modalidades se solapan entre sí y en otras no queda claro cual es el objeto de la adicción.

Young y cols. (1999) y Greenfield (1999b) distinguen cuatro modalidades de adicción a Internet. Si bien Young y cols. (1999) añaden a esta clasificación una quinta modalidad relacionada con uso obsesivo del ordenador para juegos (Doom, Myst, solitarios, etc), no la tendremos en cuenta por considerar que en ese caso Internet no está presente. La clasificación se exponen en la siguiente tabla:

 

MODALIDAD

APLICACIÓN

CONTENIDOS

1 Adicción cibersexual Páginas web para adultos Pornográficos o sexuales
2 Adicción a las ciber – relaciones Grupos de discusión, e – mail, chats, etc. Comunicación interactiva con otros usuarios.
3 Compulsiones de la red Páginas web, en la mayoría de los casos comerciales. Juegos de azar, comercio electrónico, subastas.
4 Buscadores de información y “vagabundos electrónicos” Robots de búsqueda, FTP, TELNET. Simplemente navegar por la red sin una meta específica y buscar información sobre un tema de interés.

 

Como ya hemos dicho, posiblemente esta no es una clasificación que ayude a la evaluación de la adicción a Internet. Sería fácil encontrar gente que utilizasen los chat para lograr satisfacción sexual, o ludópatas que usan Internet para implicarse en juegos de azar, el límite de las modalidades entre sí y con otros trastornos no está claramente definido.

En al mayoría de estas modalidades lo que existe es un trastorno psicológico o carencia que se expresa a través de Internet. Con el avance de la investigación se debe hacer evidente que la mayoría de las veces la adicción a Internet no es sino un trastorno secundario a otros como la fobia social, depresión, adicción al sexo o las diversas paroacute;n, adicción al sexo o las diversas parafilias. Si en la evaluación se detecta alguno de estos trastornos el terapeuta debe decidir cual es el trastorno que merece una atención prioritaria.

A este respecto, Griffiths (1998) señala que Internet puede fácilmente ser el objetivo de comportamientos obsesivo/ compulsivos, reforzado por la gran cantidad de recursos que se pueden encontrar en la red para alimentar otras adicciones o compulsiones.

TRATAMIENTO

Dejando a un lado la controversia sobre si existe un trastorno de adicción a Internet en sí mismo, lo que parece quedar claro es que existe un incremento en las demandas de ayuda por problemas relacionados con el uso de la red (Young y cols., 1999).

Según el estudio de Greenfield (1999b) con sujetos de habla inglesa, principalmente norteamericanos y canadienses, habría cerca de un 6 % de los usuarios adictos a Internet.

Debido a esta demanda se han desarrollado programas de tratamiento, sobre todo en los EEUU, que tratan de recuperar al adictos en forma muy parecida a como ya lo hacen otros programas como Alcohólicos Anónimos o los Jugadores en Rehabilitación. Una de las primeras propuestas fue la creación de un grupo de apoyo víoacute;n de un grupo de apoyo vía Internet, el IASG (Internet Addiction Support Group; Goldberg, 1995). Este grupo permite que los adictos se apoyen entre sí, se conozcan y empiecen a reconocer su problema. Sin embargo, también ha sido criticado, ya que en cierta forma tener un grupo de apoyo en la red es como una reunión de Alcohólicos Anónimos en un bar (Grohol, 1997).

En España, Echeburúa (1999) ha elaborado un programa de tratamiento para adicciones psicológicas que también es aplicable en el caso de Internet. Este programa consta de los siguientes elementos:

  1. Control de los estímulos vinculados a la adicción: En una primera fase de la terapia se ha de evitar la conexión, pero tras un periodo de abstinencia total se ha de tratar de limitar el tiempo de conexión (al margen de las obligaciones laborales) a no más de 120 minutos/dia, atender el correo 1 vez al día y a una hora concreta, de conectarse en compañía, sin quitar horas al sueño y de eliminar los pensamientos referidos a la red cuando no se está conectado.
  2. Exposición prolongada a los elementos suscitadores del ansia por la conducta adictiva: La evitación de los estímulos en la mayoría de los casos es insuficiente, pues esta no se puede mantener indefinidamente, ya que aumenta el riesgo de recaídas. La recuperación total se consigue cuando se expone a los indicios de riesgo de forma regular y progresiva y es capaz de resistirse a ellos sin escape.
  3. Solución de problemas específicos: Deben controlarse varios aspectos relacionados con la abstinencia:
    • Control del ansia por implicarse de nuevo en la conducta
    • Control de la ansiedad
    • Control de la depresión
    • Control de los conflictos interpersonales
  4. Creación de un nuevo estilo de vida: Lo esencial es promover un equilibrio adecuado entre deberes y deseos.
  5. Prevención de recaídas: La mantención de los logros terapéuticos es más sencillo cuando hay abstinencia total, pero si esto no es posible el objetivo será enseñar a la persona a usar Internet de forma controlada. Algunas de las estrategias que podrían usarse son:
    • Identificación de situaciones de alto riesgo
    • Respuestas de enfrentamiento a situaciones problema
    • Cambio de expectativas sobre las consecuencias de la implicación en la conducta adictiva
    • Revisión del estilo de vida del paciente

Puesto que en la mayoría de los casos la abstinencia en este tipo de adicción no es posible, Young (1999) revisa los modelos de bebida controlada y entrenamiento en moderación para trastornos alimenticios, ya que Internet parece tener la misma habilidad para proveer alivio emocional, escape mental y maneras de eludir los problemas que tiene el alcohol, las drogas, la comida o el juego, y propone el siguiente conjunto de estrategias de tratamiento:

  1. Practicar lo contrario en el tiempo de uso de Internet: Es necesario previamente evaluar lo hábitos de uso de Internet: cuando, cuantas veces, dónde y durante cuanto tiempo se produce la conexión. La técnica consiste en romper la rutina para adaptarse a un nuevo horario. Por ejemplo, si lo primero que hace para adaptarse a un nuevo horario. Por ejemplo, si lo primero que hace el paciente al levantarse es chequear el correo, podemos sugerir que lo haga después de desayunar, si se conecta al llegar a casa hacerle conectarse solo después de cenar. El objetivo es romper con los hábitos de conexión.
  2. Interruptores externos: Se trata de usar cosas que el paciente tenga que hacer o sitios donde ir como señales que le indiquen que debe desconectar. Como ayuda a estas alarmas naturales se pueden usar relojes o alarmas de tiempo.
  3. Fijar metas: Para evitar las recaídas se puede elaborar un horario realista que permita al paciente manejar su tiempo. Se puede elaborar un esquema de conexiones breves pero frecuentes. El tener un horario tangible puede permitir tener sensación de control.
  4. Abstinencia de una aplicación particular: Una vez se ha identificado la aplicación que resulta más problemática para el paciente, este debe dejar de utilizarla. Esto no significa que no pueda usar otras aplicaciones relacionadas con la red. Si el paciente encuentra problemas con el las salas de chat, entonces no debe usarlas más, pero si puede usar el correo electrónico o los navegadores Web.
  5. Usar tarjetas recordatorias: Para mantener al paciente centrado en la meta de la abstinencia o la reducción de uso podemos pedirle al paciente que haga una lista de los cinco principales problemas causados por la adicción a Internet y otra con los cinco principales beneficios de estar desconectado de Internet o abstenerse de usar una aplicación. La lista puede ser transcrita en una tarjeta que pueda llevar consigo. Le podemos sugerir que saque la tarjeta cada vez que piense en usar Internet, y que apunte todos los beneficios que le cause la abstinencia o reducción de uso así como lo efectos negativos que le cause su uso.
  6. Desarrollar un inventario personal: Al mismo tiempo que el paciente intenta cortar el uso de Internet, podemos sugerir que cultive una actividad alternativa. El paciente debe elaborar un inventario personal de las cosas que ha dejado de hacer a causa de su adicción, para luego clasificarlas en “muy importante”, “importante” o “no muy importante”. Debemos hacer que el adicto examine especialmente las actividades “muy importantes” para que se haga consciente de lo que ha perdido y le gustaría recuperar.
  7. Entrar en un grupo de apoyo: Puesto que el apoyo social de la red contribuye a la adicción de aquellos con estilos de vida solitaacute;n de aquellos con estilos de vida solitarios, sería conveniente ayudarles a encontrar un grupo de apoyo que se refiera a su situación. Por ejemplo, si un individuo ha perdido recientemente a su pareja, podríamos sugerir que entrase a formar parte en una asociación de viudos o que se implicase en actividades de la comunidad.
  8. Terapia familiar: La terapia familiar será necesaria en aquellos casos en los que las relaciones familiares se han interrumpido o han sido negativamente afectadas. La intervención debe estar centrada en:
    • Educar a la familia en lo adictivo que puede llegar a ser Internet
    • Reducir la culpa en el adicto por su comportamiento
    • Promover la comunicación abierta sobre los problemas premórbidos que llevaron al adicto a implicarse en el abuso de Internet
    • Animar a la familia a colaborar en la recuperación del adicto ayudándole a encontrar nuevas ocupaciones, tomándose unas vacaciones o escuchando sus sentimientos.

Como muchos otros comportamientos problemáticos, la adicción a Internet puede tratarse solamente de un síntoma o de un trastorno secundario. La depresión (Petrie y Gunn, 1998; Young y Rodgers, 1998b), la fobia social (Echeburúa, 1999) o la adicción al sexo (Greenfield, 1999b) son alguno de los trastornos que pueden ser los responsables de una sobre – implicación en la red. En estos casos el tratamiento específico para estas disfunciones debe ser adaptado al medio en el que se produce.

CONCLUSIONES

Hemos analizado en este trabajo la mayoría de las investigaciones que se han realizado hasta el momento sobre la adicción a Internet. Gran cantidad de estos trabajos son solo de naturaleza exploratoria o descriptiva, por lo que las explicaciones causales son solo tentativas.

A nivel clínico, puesto que ha surgido una demanda real de ayuda, se han elaborado algunos instrumentos de evaluación y técnicas de tratamiento, la mayoría adaptadas de otros trastornos. Debido a la reciente historia de Internet, es un problema de aparición reciente que aún no se ha estudiado en profundidad.

La controversia sobre si el término adicción es apropiado es un problema que inquieta mucho a los investigadores, sinquieta mucho a los investigadores, sin embargo es algo que a las personas que relatan consecuencias negativas relacionadas con Internet no preocupa tanto.

Parece ser que Internet no produce adicción, es solo lo que provee a conductas reforzantes (sexo, juegos, relaciones interpersonales, etc.) de la capacidad de producir dependencia. Hemos visto que la gente se hace adicta a multitud de cosas (juego, sexo, compras, …) algunas de ellas pueden aumentar su capacidad adictiva usando Internet como medio, sin embargo otras son posible solo en Internet (chat, búsqueda de información, WWW, etc). Otra cuestión diferente es que se puedan desligar ambas cosas, ya que en Internet el medio y el mensaje están muy unidos.

Internet se introduce poco a poco en nuestra vida, y las previsiones es que su presencia sea cada día mayor. Es por tanto necesario que nos anticipemos y aprendamos lo máximo posible sobre como Internet puede tener un impacto negativo en nuestro bienestar psicológico, no solo desde el punto de vista de la adicción, sino también de los cambios personales y sociales que puede traernos la llegada del mundo virtual.

El 6 de marzo 2011 el Programe DEVIDA/CTB Fase II, el PILVFS II, el Gobierno Regional de Ayacucho y la Municipalidad Provincial de Huamanga desarrollaron juntos la comparsa carnavalesca “Una vida sin drogas y violencia” con la finalidad de sensibilizar a la población al no consumo indiscriminado de licor, uno de las causas fuertes de la violencia familiar en Ayacucho. (version française en dessous) 

El Programa de prevención contra el Consumo de Drogas y Rehabilitación de los Toxicómanos- Fase II tiene como objetivo el fortalecimiento de las capacidades de formulación de políticas y programas en prevención y tratamiento, con la intención de contribuir a que la Gerencia de Prevención y Tratamiento de DEVIDA se torne en un referente de las políticas públicas en el Perú.

Asimismo, trabajando a la par con el Gobierno Regional de Ayacucho, ha permitido lanzar el Programa Regional de Ayacucho 2009-2011 que viene desarrollando actividades de prevención y tratamiento a través de programas en las instituciones educativas públicas y centros de salud de nivel I o II (nivel psicológico o psiquiátrico).

De la misma manera, el PILVFS – Programa Integral de Lucha contra la Violencia Familiar y Sexual, Fase II – se orienta a contribuir al fortalecimiento de las capacidades gerenciales y técnicas del Estado peruano en sus diferentes niveles. En paralelo apoya al fortalecimiento de las capacidades técnicas de los operadores de servicios especializados para la prevención y atención de casos de violencia familiar y sexual, a través de la mejora de calidad y cobertura de dichos servicios.

La Región de Ayacucho

Ambos programas están presentes en el departamento de Ayacucho, lo que fue la Región la más afectada por el conflicto armado interno y que cuenta con un índice muy alto de pobreza. Tanto al nivel del consumo de alcohol como al nivel de Violencia Familiar y Sexual (VFS), Ayacucho supera los promedios del Perú. Al nivel del consumo de alcohol, se registran mayor consumo en Ayacucho, Huancavelica, Cusco y la provincia constitucional del Callao. En estos lugares la edad de inicio de consumo promedio se ubica entre los 13 y 14 años. Al nivel de la VFS, 6 de cada 10 mujeres sufre de la VFS en Ayacucho, mientras el promedio nacional es 4 de cada 10 mujeres.

Redes Sociales.

Publicado: marzo 23, 2011 en Uncategorized

 

Las redes sociales en Internet han ganado su lugar de una manera vertiginosa convirtiéndose en promisorios negocios para empresas, artistas, marcas, freelance y sobretodo en lugares para encuentros humanos.

Para comprender un poco este fenómeno en crecimiento presuroso cabe citar en principio alguna definición básica que nos permita comprender que es una red social, cómo funcionan en Internet y algunas nociones sobre su historia.

Me pareció por demás interesante el trabajo del Dr. Gustavo Aruguete acerca de Redes Sociales. Le recomiendo a quienes deseen trascender la información elemental, cruda y repetitiva que suele difundirse sobre redes sociales en ámbitos informáticos bajarse los archivos que están disponibles en el sitio de Prácticas Grupales

Definiendo a las redes sociales

Me permitiré extractarles de la ponencia en las Jornadas sobre Gestión en Organizaciones del Tercer Sector en la Universidad Di Tella de Buenos Aires, Argentina, en noviembre de 2001:

“Las Redes son formas de interacción social, definida como un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de complejidad. Un sistema abierto y en construcción permanente que involucra a conjuntos que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas y que se organizan para potenciar sus recursos.

Una sociedad fragmentada en minorías aisladas, discriminadas, que ha desvitalizado sus redes vinculares, con ciudadanos carentes de protagonismo en procesos transformadores, se condena a una democracia restringida. La intervención en red es un intento reflexivo y organizador de esas interacciones e intercambios, donde el sujeto se funda a sí mismo diferenciándose de otros.”

No difiere lo dicho sobre una red grupal y lo que sucede a nivel subjetivo en Internet, al menos en las que se dedican a propiciar contactos afectivos nuevos como lo son las redes de búsqueda de pareja, amistad o compartir intereses sin fines de lucro.

En las redes sociales en Internet tenemos la posibilidad de interactuar con otras personas aunque no las conozcamos, el sistema es abierto y se va construyendo obviamente con lo que cada suscripto a la red aporta, cada nuevo miembro que ingresa transforma al grupo en otro nuevo. La red no es lo mismo si uno de sus miembros deja de ser parte.

Intervenir en una red social empieza por hallar allí otros con quienes compartir nuestros intereses, preocupaciones o necesidades y aunque no sucediera más que eso, eso mismo ya es mucho porque rompe el aislamiento que suele aquejar a la gran mayoría de las personas, lo cual suele manifestarse en retraimiento y otras veces en excesiva vida social sin afectos comprometidos.

Las redes sociales en Internet suelen posibilitar que pluridad y comunidad se conjuguen y allí quizás esté gran parte de toda la energía que le da vida a los grupos humanos que conforman esas redes. Las redes sociales dan al anónimo popularidad, al discriminado integración, al diferente igualdad, al malhumorado educación y así muchas cosas más.

La fuerza del grupo permite sobre el individuo cambios que de otra manera podrían ser difíciles y genera nuevos vínculos afectivos y de negocios.

Sólo con estas incompletas reflexiones sobre los beneficios psicosociales que brindan las redes a los individuos ¿Queda alguna duda acerca de cuál es la causa del éxito y popularidad que ganan a gran velocidad las redes sociales en Internet?

Un poco de historia

Alrededor de 2001 y 2002 surgen los primeros sitios  que  fomentan redes de amigos. Hacia 2003 se hacen populares con la aparición de sitios tales como Friendster, Tribe y Myspace.

Rápidamente algunas empresas ingresan a las redes sociales. Google lanza en enero de 2004 Orkut apoyando un experimento que uno de sus empleados realizaba en su tiempo libre. En 2005 ingresan Yahoo 360º y otros.

Básicamente el funcionamiento comienza cuando una vez montado el soporte técnico, un grupo de iniciadores invitan a amigos y conocidos a formar parte de la red social, cada miembro nuevo puede traer consigo muchos nuevos miembros y el crecimiento de esa red social puede ser geométrico.

Y he aquí que se transforma en un interesante negocio. Creo que un buen ejemplo de esto es Facebook, una red social enfocada a estudiantes, muy similar a myspace, con millones de usuarios registrados y donde ha habido una importante inversión publicitaria de parte de Microsoft.

Se corría el rumor que esta red social podría ser adquirida por Yahoo en un valor de nada menos que mil millones de dólares. ¿Más ejemplos? Bien. Otro es del.icio.us que ha alcanzado ya la cifra del millón de usuarios, cifra que supera en tres la cantidad de hace sólo nueve meses atrás.

Y ya que hablábamos de mysapce.com esta red social tiene más de cien millones de usuarios, pertenece a News Corp (la transacción rondó lod $580 millones al previo dueño) posicionándose como la mayor en su tipo e incluye temáticas tan diversas como búsqueda de personas desaparecidas.

Claro está que no todo es buenaventura para las redes sociales, conforme se fue convirtiendo en buen negocio,  surgieron intereses y por lo tanto, corre cierto peligro, al menos en su filosofía de funcionamiento libre ya que la empresa Friendster.com logró que la Oficina de Patentes de los Estados Unidos le acepte una patente sobre redes sociales la cuál cubre:

“todo sistema, método y aparato para conectar usuarios en sistemas computerizados en línea basándose en sus relaciones en redes sociales”. Si alguno está interesado en profundizar esta información puede ver el documento.

Herramientas de las redes sociales

Las herramientas que proporcionan en general las redes sociales en Internet son:

  • Actualización automática de la libreta de direcciones
  • Perfiles visibles
  • Capacidad de crear nuevos enlaces mediante servicios de presentación y otras maneras de conexión social en línea.

    

 Barberá, una de las más seguidas.

Facebook es el medio social preferido para dirigirse a sus ciudadanos, con un 88% de los mismos presentes. El 75% ofrece una página o grupo al que sus fans se pueden unir y el 31% ha optado por crearse un perfil profesional. Twitter, que cuenta con un 70% de los alcaldes, ocupa un segundo puesto.

Los blogs sin embargo, sólo son utilizados por la mitad de los políticos estudiados. A la cola se encontraría Youtube, donde poseen un canal un escaso 44%.

Los campeones

El único alcalde con presencia en todos los medios es Jerónimo Saavedra (Las Palmas de Gran Canaria), que cuenta con un perfil profesional y una página de fans en Facebook, una cuenta de Twitter, un blog personal y un canal de Youtube. Sin embargo, el número de seguidores nos demuestra que para ser popular en las redes, se necesita algo más que una cuenta en cada una de las redes existentes.

En este caso, la alcaldesa de Valencia Rita Barberá ocupa la primera posición en el podio de popularidad, con más de 7.000 seguidores entre Facebook y Twitter. En el segundo y tercer puesto del ranking se encuentran la alcaldesa de Alicante Sonia Castedo y el alcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón, con alrededor de 6.000.  

Tu alcalde… ¿responde?

La popularidad en las redes no es sinónimo de accesibilidad. El grado de accesibilidad o apertura que presenta cada alcalde hacia sus ciudadanos nos lo indica el número de posibilidades o vías de contacto que ofrece en las redes que utiliza.

Los perfiles más accesible en las redes son los del alcalde de Las Palmas de Gran Canaria Jerónimo Saavedra y del de Córdoba Andrés Ocaña, con un total de 12 formas de contactar, opinar y compartir información en su blog, Facebook y Twitter, seguidos de Núria Marín con 11. 

A la cola se encuentran Rita Barberá y el alcalde de Bilbao Iñaki Azkuna, que no ofrecen más de cuatro vías de contacto o expresión social. De los 9 alcaldes que possen un blog, ninguno se toma el tiempo de responder los comentarios que los lectores publican en los artículos de su blog.

Al margen de la conversación en blogs, Núria Marín es indiscutiblemente la que más interactúa son sus ciudadanos, pues responde a los usuarios en todas las demás redes donde se manifiestan: menciones en twitter, publicaciones en su muro de Facebook e incluso comentarios en sus propias actualizaciones.

Al contrario, líderes con mucha popularidad como Sonia Castedo o Alberto Ruiz Gallardón basan su estrategia en la publicación de mensajes, nunca acompañada de conversación con sus seguidores.

Salientes, ausentes

Observamos que Alfredo Sanchéz Monteseirín (Sevilla) y Páz Fernández (Gijón), que no optan a la alcaldía en estas Elecciones Municipales de 2011, quedan ahora muy alejados de las redes sociales, inaccesibles a los ciudadanos a los que todavía se deben.

Destacar también el caso de Francisco Javier León de la Riva, el cual no sólo no posee activa ninguna red social a pesar de presentarse nuevamente a la alcaldía de Valladolid, sino que además cuenta con una página de Facebook con más de 2.700 detractores de los cuales no tiene opción alguna de defenderse.

El interés de estar presentes es más electoral que social. “Las redes sociales están de moda como herramienta de marketing y los políticos de nuestro país lo saben. Por eso a medida que se acerca el 22 de mayo los políticos se crean cuentas y perfiles en todas las plataformas que conocen o les recomiendan. El problema estriba por el momento en que no parece que cuenten con una estrategia clara a la hora de manejar sus redes sociales. Y cuando la tienen, no se centra en la escucha atenta a sus seguidores, sino meramente en contar el número de seguidores y enviarles el mayor número de información posible sobre su actividad offline. Esta actitud nos muestra que el interés de la presencia de los alcaldes en las redes es más electoral que social”, concluye Geribeth Ciullo, experta en comunicación 2.0 de Alianzo.

Los alcaldes más ‘interneteros’ no escuchan a la Red. Un estudio de Alianzo encargado por Metroo, la red social de las ciudades, refleja que los primeros ediles con más tirón digital no son partidarios del ‘feedback’. Como muestra un botón: de los nueve que tienen blog, ninguno responde a los comentario, y los que ya no optan a la alcaldía prácticamente no usan esta herramienta. Este informe mide la presencia, popularidad, accesibilidad e interacción en Facebook, Twitter, Youtube y bitácoras de los alcaldes de las ciudades españolas con más de 250.000 habitantes (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga, Murcia, Palma, Las Palmas de Gran Canaria, Bilbao, Alicante, Córdoba, Valladolid, Vigo, Gijón y L’Hospitalet de Llobregat) y está enmarcado en la carrera hacia las elecciones locales de 2011.

El propósito de la formación universitaria no estriba únicamente en preparar a las nuevas generaciones para reproducir la cultura, o desarrollar en los estudiantes capacidades para ejercer una profesión en automático.

Quien acceda a la educación superior debiera tener la oportunidad de convertirse en un crítico de su realidad, en alguien capaz de innovar y hacer evolucionar su profesión.

Esto es un reto tanto para el docente como para el estudiante. El profesor tiene la responsabilidad de conducir al discípulo hacia la integración de una serie de conocimientos que le permitan desarrollar una propuesta personal sobre el ejercicio de una actividad profesional. El estudiante deberá asumir el reto que significa apropiarse del conocimiento y convertirse en un sujeto promotor de su propio aprendizaje.

El trabajo en la universidad debe conducir a la formación de profesionales reflexivos. En otras palabras, a desarrollar personas capaces de hacer, reflexionar sobre lo que se hace, evaluar el resultado y tomar decisiones para mejorar su capacidad de actuar; personas que entienden el significado del concepto de “responsabilidad social”.

Esto implica formar con miras a que las personas que se gradúen de la universidad presenten una serie de características que nos lleven a calificarlos como “profesionales reflexivos” en materia de trabajo periodístico:

– tener presente el interés de los lectores antes que el propio,
– enfocar la mirada hacia situaciones que representan auténticos pendientes sociales sobre los que vale la pena llamar la atención para que los lectores comencemos a preocuparnos por resolverlos; pendientes que no se ignoran, pero que de tanto formar parte del paisaje terminamos por acostumbrarnos a ellos,
– buscar un balance en la información, para que sea el lector quien se forme una opinión propia,
– ayudar a construir y mantener, a través de las noticias, la idea de que la sociedad puede ser más justa y segura si todos ponemos de nuestra parte.

Quien se atreva a ejercer el oficio de comunicador, además, deberá desarrollar la capacidad de ser crítico con su trabajo –en todos sentidos: redacción, estilo, información– y autónomo: es decir, que se da y obedece sus propias reglas, que rebasan en ambiciones de servicio a los demás las que se formulan en el código ético de la empresa para la que trabaja.

Para ello, quienes nos dedicamos a la formación de profesionales debemos favorecer una reflexión que otorgue sentido al trabajo profesional. No estamos para capacitar empleados, estamos para formar profesionales que le encuentren un sentido de servicio a lo que se hace, al tiempo que el trabajo permita ganarse decorosamente la vida.

El trabajo periodístico requiere de una vinculación permanente con la realidad, de vivirse con los cinco sentidos y tener presente, siempre, que – como dice Kapuscinsky “los cínicos no sirven para este oficio”.

Al fin y al cabo
La importancia que han cobrado los medios masivos de comunicación, desde la perspectiva de la economía política, nos ha convertido en receptores de una gran cantidad de mensajes, diseñados para captar nuestra atención y cada vez más orientados a impactarnos en el plano subjetivo, más que en el aspecto reflexivo.

Ante esto, hay quien siguiendo las tendencias de las organizaciones, pugna porque los medios de comunicación – en especial aquellos que tienen carácter informativo como la prensa y los noticiarios – adopten códigos de ética que permitan que la producción de noticias se de en un tono que respete cierto tipo de valores.

Sin embargo, la existencia de un código no implica necesariamente su observancia; tampoco implica que se entienda cuál es la función del periodismo en nuestros días. Una empresa de medios que asuma su responsabilidad social, debe considerar un espacio específico para su público, o más bien dicho, para los individuos que conforman su público. De ahí surge la figura de la defensoría del lector, que forma parte de algunas empresas, como aquél responsable dentro del medio de ofrecer una perspectiva desde el lugar del lector para que este tenga oportunidad de formarse una opinión balanceada sobre las noticias que se le están ofreciendo a través del medio.

¿Sería suficiente con contar con un “defensor del lector” para que el medio cumpla con una responsabilidad social?

Considerando que los medios producen información, y que esta es resultado del trabajo de los periodistas, el “defensor del lector” saldría sobrando si cada persona que trabaja para el medio ha sido formado como un profesional reflexivo – en el sentido de que es capaz de ser crítico con su trabajo, partiendo de la premisa que su función es darle al lector los elementos para que pueda formarse sus propias ideas y tome sus propias decisiones – y autónomo, en el sentido de que es él quien se fija sus propias normas, entendiendo cuál es su responsabilidad social y para con su público.

A fin de cuentas, la ética no es un código de conducta, es un saber que se forma a partir de la reflexión sobre la propia experiencia y que nos permite elegir las acciones que llevaremos a cabo.